Tras presentar los hallazgos de su reciente estudio, el Instituto para el Desarrollo de la Juventud ofreció recomendaciones puntuales para mejorar la situación que apoya la movilidad social.

Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé


Un 70% de las familias que no logran incorporarse a la fuerza laboral confirman
que la falta de cuido para sus hijos es uno de los motivos principales.

Al presentar una visión panorámica del ecosistema de cuidado infantil y preescolar de Puerto Rico, el estudio realizado por el Instituto del Desarrollo de la Juventud (IDJ) establece que el acceso al cuidado infantil es un factor determinante en la movilidad social de las familias con menores de edad en el país. Entre las secuelas de esa realidad figura la amenaza al desarrollo integral de la niñez.

La investigación y su análisis fue realizado por Vallerie Blakeley Vallecillo y Caridad A. Arroyo Quijano.

“Lo más retante fue el asunto de los datos, no es que no existieran es que no eran 100% certeros. Por ejemplo, un colegio tiene un espacio de cuido y el dato te da el cupo del colegio completo. Si haces un análisis basado en cupo y ves que un centro de cuido tiene 250 dices ‘wao’ cuando los buscas te das cuenta de que es un colegio. Si ponemos ese dato erróneo altera nuestro análisis”, señala Arroyo en un aparte con Oenegé.

Centros de cuidos abren y cierran y es difícil mantener los datos actualizados en sitios web que muestran el estatus de cupo, incluso, los manejados por el gobierno o municipios. 

“Al final del día fue bien gratificante saber que habíamos depurado esa tabla y que la visualización que hicimos con los mapas en el análisis tiene la información más certera a la que tenemos acceso”, agrega la investigadora. 

“Cuando tú ves la relación de la importancia… en la que el 70% de las familias que no están trabajando nos dijeron que no tener acceso a cuido infantil es el problema principal en sus hogares para no insertarse en la fuerza laboral del país, cuando ves esas altas tasas de pobreza… pues ahí hay una barrera clara”.

Caridad A. Arroyo Quijano
Coautora del estudio

Como resultado de las entrevistas a directoras de cuido y las visitas que realizaron, a la investigadora le llamó la atención “el desfase que hay entre la ley y el reglamento”. 

“Reconocemos que los centros tienen unos retos bien grandes día a día y a eso súmale el no entender a cabalidad la reglamentación y los procesos por los que tienen que pasar. El impacto que tiene en los centros el tener una persona, el costo invertido en duplicar documentos, en llamar, en aclarar, en ir y volver, eso añade una carga de recurso humano y, en los centros, operacionales. No tener una reglamentación clara ni el andamiaje para poder brindar la asistencia técnica para poder entender eso, como dijimos en nuestro análisis comparativo de otros estados que sí lo tienen, refleja que hay que empezar por la casa y alinear esas estructuras de procesos para que puedan hacer su trabajo lo más expedito posible en esa parte del reglamento”, subraya Arroyo.

Si solo un dato revelador de la investigación debe quedar claro es “la disparidad con el acceso a servicios en la zona central y suroeste de Puerto Rico, sobre todo por las altas tasas de pobreza que hay en esas zonas”. 

“Cuando tú ves la relación de la importancia -y lo vimos en la Encuesta Socioeconómica de las familias con menores en Puerto Rico en la que el 70% de las familias que no están trabajando nos dijeron que no tener acceso a cuido infantil es el problema principal en sus hogares para no insertarse en la fuerza laboral del país- cuando ves esas altas tasas de pobreza en municipios como Maricao, Naguabo, Peñuelas que tiene tasas de pobrezas tan altas y coincide con que mamá y papá no tienen dónde dejar a sus niños para que se puedan ir a trabajar, pues ahí hay una barrera clara”, dice la analista.


De izquierda a derecha: Dra. María E. Enchautegui Román, Directora de Investigación
y Conocimiento; Dra. Enid Rosario Ramos, Directora Asociada de Investigación;
Hyderlis Pérez Ortiz, Especialista en Comunicaciones y Alianzas Estratégicas;
Estela M. Reyes Rodríguez, Directora de Abogacía; Sarah Vázquez Pérez,
Directora Ejecutiva; Vallerie Blakely Vallecillo, Analista de Investigación;
Caridad A. Arroyo Quijano, Analista de Investigación; Sonia E. Rivera,
Coordinadora Digital y Diseño Gráfico.

Arroyo puntualizó que el acceso a cuido debe estar presente desde la búsqueda de empleo. “Si tú eres participante de Child Care y te quedas sin empleo, te dan un periodo de tres meses para que puedas buscar otro y vuelvas a cumplir con ese requisito de horas mínimas de trabajo semanal. Esto no lo hay para familias que no están trabajando”, menciona.

“Hace falta entender que el capital de un hogar también redunda en ese capital social, en esa red de apoyo que les ayuda a sostenerse y es parte del modelo generacional que proponemos, no es darle servicio aisladamente al niño o al adulto si no al ecosistema de la familia como unidad. Mamá y papá también necesitan desarrollarse económicamente ya sea a través de la educación o de actividades de formación laboral para llevar el pan a la mesa todos los días”, indica Arroyo y agrega que parte del refuerzo de la infraestructura de cuido es expandir los horarios o el modelo de servicios de cuidos que acepta proveedores de servicios variados.

De otra parte, la analista de investigación y coautora del estudio, Vallerie Blakely Vallecillo, subrayó la importancia de revisar los planes estatales a la luz de los hallazgos del informe y atender recomendaciones puntuales como atemperar el reglamento vigente con la ley, promover formas alternas de cuidado infantil y garantizar la asignación sostenida de fondos estatales para el cuidado infantil subsidiado.

Foto / Suministrada IDJ / Ana María Abruña y Archivo

Pasos para derribar barreras:


  1. Invertir en infraestructura de cuidado infantil
  2. Mejorar la articulación del marco regulatorio y el sistema de servicios de cuidado infantil
  3. Apoyar a los proveedores de cuidado infantil
  4. Involucrar más a los patronos en el ecosistema de cuidado infantil
  5. Aumentar la asequibilidad al servicio
  6. Mejorar los datos sobre cuidado infantil
  7. Fortalecer la capacitación de la fuerza laboral de cuido
  8. Promover y fortalecer modalidades alternas de cuidado recomendados y regulados por la Administración para el Cuidado y Desarrollo Integral de la Niñez

 

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