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En la emergencia: no te olvides de los pequeñines

La temporada de huracanes invita a repasar los planes de preparación en casa, en el cuido y en el salón; compartimos cómo mantener a los niños seguros y en calma.


La preparación de la niñez para el manejo de los eventos atmosféricos debe no sólo familiarizar al niño con los posibles escenarios en una emergencia, sino, además, preparar a sus maestros, padres y cuidadores para el manejo de las emociones ante la experiencia. 
La preparación de la niñez para el manejo de los eventos atmosféricos debe no sólo familiarizar al niño con los posibles escenarios en una emergencia, sino, además, preparar a sus maestros, padres y cuidadores para el manejo de las emociones ante la experiencia. 

Sabemos que vivimos en un archipiélago en el Caribe expuesto a distintas manifestaciones de la naturaleza, desde huracanes y sequías hasta terremotos y marejadas ciclónicas. Las vivencias relacionadas a estos fenómenos en la última década —además del evidente aspecto catastrófico— pueden tener un saldo positivo, la prevención, que debe incluir a todos los componentes de la familia, especialmente a nuestros niños en edad preescolar. 


¿Cómo se gestiona calma y serenidad en medio de noticias, experiencias que les han marcado o vídeos dramáticos en redes sociales?  “Con preparación, yo creo que eso es fundamental. Que los niños sepan de antemano qué es un evento atmosférico”, opina Bárbara González, coordinadora del programa APRENDO, de United Way, una de las iniciativas que son parte de la Iniciativa Preescolar (IP) de la Fundación Ángel Ramos (FAR). 


“Con preparación, yo creo que eso es fundamental. Que los niños sepan de antemano qué es un evento atmosférico”, opina Bárbara González, coordinadora del programa APRENDO, de la Iniciativa Preescolar (IP) de la Fundación Ángel Ramos (FAR).

“Y hay muchísima información que pueden conseguir, incluso en el internet en páginas oficiales como la Cruz Roja de Puerto Rico, Save the Children o el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), que tienen una información bien valiosa en español, hasta con vídeos cortos, que explica los diferentes eventos como huracanes, terremotos, etcétera. Porque en la medida en que conozcamos que esos eventos existen y tengamos herramientas para responder a ellos,  pues cuando ocurran se nos va a hacer más fácil manejarlos a nosotros y a los niños también”, indica González acerca de la diversidad de recursos educativos entre los que, además, figura el Ecoexploratorio de Puerto Rico: Museo de Ciencias.


“No es lo mismo que venga un terremoto y ellos nunca hayan escuchado la palabra ‘terremoto’, no sepan qué es eso y se enfrenten a algo que es absolutamente nuevo, a tener conocimiento. Si ya ellos saben qué es un terremoto, tienen que actuar de cierta manera, se tienen que proteger. Entonces, los simulacros que se hacen en el centro de cuido, también se pueden hacer en el hogar porque, a fin de cuentas, estos eventos son cosas naturales que en algún momento van a pasar”, agrega González.


Incluso recomienda involucrar a los niños en las tareas de prevención. “Ellos también deben colaborar con la preparación de la mochila de emergencia, que sepan para qué existe, que seleccionen cosas que quieren incluir en ella”, insta González.


Como es costumbre con los módulos educativos que APRENDO brinda a maestros y cuidadores de edad temprana como parte de la IP de FAR, incluyen una guía de participantes. Una de ellas, “Eventos atmosféricos y otras emergencias”, está dirigida a reforzar la seguridad y el bienestar de los niños en situaciones extremas. Fue añadida a los recursos didácticos luego del paso del huracán María, y bien han servido luego de todo lo vivido después en el país.


“Decidimos añadir un nuevo módulo al curso Aprendo I, que tiene que ver con los ambientes para el desarrollo socioemocional, entendiendo que también es una parte primordial tratar el tema de los eventos atmosféricos porque estamos expuestos a ellos. Lo trabajamos con recursos que tienen bastante experiencia en la parte del desarrollo de eventos atmosféricos, buscamos también información validada e hicimos un equipo para trabajar específicamente con ese módulo”, dice acerca de la guía que sirve de referencia a maestros y cuidadores de población en edad temprana.


González indicó que la guía refuerza el plan de manejo de emergencias que debe realizar cada centro, como requisito del Departamento de la Familia. 


“Ellos tienen que tomar talleres sobre ese tema, así que nuestra guía es un buen repaso. Es curioso que a veces, cuando damos el taller, como entramos en muchos detalles, vemos que a lo mejor ellos no tomaron en cuenta X o Y cosas. Por ejemplo, que una puerta tenga cierta cerradura que es la correcta para cierto evento atmosférico. Usualmente, quien prepara el plan de emergencias es la directora de la escuela o un experto y no necesariamente todo el personal está enterado de lo que tiene que ocurrir. Nosotros trabajamos para que todo el mundo sepa de todo, les permite revisitar el tema”, expone la coordinadora.


APRENDO hace una recomendación importante: cuando mantienes la calma y demuestras seguridad, le transmites lo mismo a los niños quienes se sentirán seguros y confiados durante un evento climatológico.


A continuación, recomendaciones puntuales para esta época de huracanes, según la guía para maestros, “Eventos atmosféricos y otras emergencias” de APRENDO. 


CÓMO APOYAR A LOS NIÑOS EN SUS NECESIDADES EMOCIONALES


Los centros pueden proporcionar ambientes seguros que ayuden a crear estabilidad en la vida de los niños en tiempos de crisis. Además, el personal del programa puede propiciar oportunidades para que los niños hablen y compartan sus sentimientos. Escucha lo que digan, contéstales de manera sencilla y honesta para que ellos puedan entender. Si un niño tiene dificultad para expresar sus sentimientos, permítele hacer un dibujo para contar la historia de lo que pasó. Si el personal del programa ve cambios en los niños, debe informar a los padres y referirlos a las entidades pertinentes para que reciban ayuda. 


Las imágenes de pérdidas, rupturas del paisaje conocido y catástrofes familiares de vida o muerte que pueden provocar una emergencia tienen un impacto incalculable para un niño, por ello, el diseño del módulo educativo de APRENDO se concentra en todas las etapas, antes, durante y después. 
Las imágenes de pérdidas, rupturas del paisaje conocido y catástrofes familiares de vida o muerte que pueden provocar una emergencia tienen un impacto incalculable para un niño, por ello, el diseño del módulo educativo de APRENDO se concentra en todas las etapas, antes, durante y después. 

Puedes seguir las siguientes sugerencias para ayudar a los niños:

  • Tócales, abrázales: El contacto personal es reconfortante.

  • Provee información real de manera calmada sobre el desastre reciente y los planes actuales. Es importante que los niños se sientan protegidos.

  • Exhórtales a hablar sobre sus sentimientos.

  • Pasa tiempo extra con ellos, como a la hora de dormir, jugar, comer.

  • Restablece su rutina diaria de trabajo, escuela, juego, comida y descanso.

  • Involucra a los niños dándoles tareas específicas, para que sientan que están ayudando a restablecer su entorno.

  • Alaba y reconoce la conducta responsable.

  • Exhorta a los niños a ayudar a actualizar el plan del centro o el plan familiar para

    desastres.

  • Ayúdalos a guardar objetos reconfortantes cerca (un peluche o una cobija).

  • Si pierdes electricidad, puede que ayude a los niños a hablar de la recuperación de la comunidad y asegurarles que la gente está trabajando duro para restaurar la electricidad, las líneas telefónicas, el agua potable, etc.

  • Solicita al encargado del niño que escriba una nota o mensaje de consuelo para él.

  • En caso de evacuación o que sientas que el niño está ansioso porque no ve a su familiar, léeles la nota. Esto hará sentir al niño más seguro.

  • Mantén el optimismo. Aún en las situaciones más estresantes y difíciles, tu perspectiva esperanzada servirá para que tus niños se sientan seguros de que todo va a salir bien.

  • Practica el cuidado propio. Como padre o proveedor de cuidados, eres una parte vital en ayudar a que tu niño sobrelleve la experiencia de manera positiva y adaptativa. Conseguir el apoyo necesario para ti mismo y asegurándote de que mantengas tu salud, ayudará a que estés listo y capaz de ayudar a tu niño.

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