Un libro puede ser un juguete
La Fundación Ángel Ramos se integró al Maratón Puertorriqueño de Lectura con lecturas de cuentos en voz alta a preescolares de dos organizaciones aliadas en Caguas.
Cuando Marelis Román, coordinadora de la Iniciativa Preescolar (IP) de la Fundación Ángel Ramos (FAR) terminó de leer el cuento “¿Dónde está el bebé?” a los Infantes y Maternales de Nuestra Escuela en Caguas, dos niñas se acercaron a tocar el libro y pidieron más. “¿Otro?”, preguntaron mientras pasaban las páginas con sumo cuidado.

“El libro es un juguete, es parte del aprendizaje lúdico. Esa reacción confirma la necesidad de que los niños tengan acceso a libros, la importancia de que esas lecturas conecten en todos los ambientes, no solamente en las escuelas, con la familia, los terapistas, los niños entre ellos mismos. Y no solamente lo que es lectura en voz alta, también los niños disfrutan sus lecturas individuales. Hay que hacer valer que ellos también pueden leer, pueden narrar y hacer preguntas, no solo el adulto debe ser la figura. Cuando nosotros leemos lo que queremos es crear evocaciones en los niños, hablar de los vínculos, los recuerdos, las experiencias con las cuales ellos pueden conectar porque la lectura no es una destreza académica, es una destreza para la vida, es una destreza de deleite, de juego, de placer y eso realmente es un fundamento para la vida”, propone Román.
Junto a integrantes del equipo de FAR como las oficiales de programa, Rubiam Martínez y Carolina Cotto, se unieron al Maratón Puertorriqueño de Lectura al que convoca el Centro de Investigaciones de Literatura Infantil y Juvenil (CELELI) de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, entidad que también integra la IP de FAR. El pasado 8 de septiembre visitaron dos espacios educativos en Caguas, la sede de Nuestra Escuela, y la escuela del Hogar Cuna San Cristóbal que atiende a niños del albergue y de la comunidad.
“Si nosotros lo presentamos como lo que realmente es, un deleite, y algo que nos ayuda a conectar con otros, no estaríamos forzándolos cuando llegan a la escuela. El problema aquí no es obligarlos, es que ellos lo disfruten, que la lectura les deje algo”. —Marelis Román, coordinadora de la Iniciativa Preescolar de FAR
El itinerario del día comenzó en Nuestra Escuela, donde los alumnos de Infantes y Maternales disfrutaron de la lectura en voz alta del cuento “¿Dónde está bebé?”, de la Editorial lee Conmigo, cantaron y jugaron “Simón dice” para reforzar el aprendizaje de las partes de cuerpo.
A los grupos de los grados kínder y primero les saludaron cantando y luego les leyeron “Tortuguina tiene hambre”, también de la Editorial Lee conmigo. Cada niño coloreó su “tortuguina” como parte de las actividades relacionadas.
El último grupo que se atendió en Nuestra Escuela estuvo compuesto por alumnos de primer grado a quienes Román les leyó “El flamboyán amarillo”, clásico infantil de Georgina Lázaro que pronto celebrará 30 años de su primera publicación. A ese texto se le dedicó el Maratón Puertorriqueño de Lectura 2026. Como actividad, los niños dibujaron y colorearon en pareja el flamboyán amarillo, entre otros paisajes que podían escoger libremente, con miras a crear un mural. Las canciones no faltaron en la interacción.
El personal de FAR dedicó la tarde de visitas a la lectura en voz alta de “Tortuguina tiene hambre” y a las actividades educativas asociadas en la escuela del Hogar Cuna San Cristóbal, donde el estudiantado también respondió positivamente a las interacciones; incluso se habían integrado en la mañana a los eventos alusivos al Maratón de Lectura de CELELI.

LECTORES EN POTENCIA
Los futuros lectores se forman ahora, la tarea no se debe postergar.
“No hay que pasar trabajo para que un niño lea si tú lo expones desde la infancia, eso está comprobado. Yo no tengo que pasar trabajo en kínder, en primero y en segundo para que tú aprendas a leer y a escribir si se te dio la experiencia necesaria, adecuada y el tiempo desde la infancia. La lectura y la escritura son destrezas con las cuales el cerebro no nace presto para ser de manera natural, innata u orgánica, son destrezas que tenemos que aprender porque es parte de vivir en sociedad”, explica Román quien además invita a incluir el disfrute de la lectura en el aprendizaje de otras rutinas infantiles como “bañarnos, cepillarnos los dientes, alimentarnos, ir a jugar, o salir al patio”.
“Si nosotros lo presentamos como lo que realmente es, un deleite, y algo que nos ayuda a conectar con otros, no estaríamos forzándolos cuando llegan a la escuela. El problema aquí no es obligarlos, es que ellos lo disfruten, que la lectura les deje algo”, insiste Román.
La oficial de programas Martínez, quien leyó el cuento “¿Dónde está bebé?” y luego hizo preguntas guiadas al grupo, destaca que la actividad le comprueba que “los libros son herramientas esenciales para el desarrollo integral de nuestra niñez, por lo que es indispensable promover espacios donde la lectura sea el motor que impulse el crecimiento pleno y saludable de nuestros niños y niñas”.
“La lectura es indispensable para la formación de seres humanos creativos, sensibles, capaces de percibir y entender tanto su entorno como su interior, desarrollando habilidades emocionales y sociales. Fomentar la lectura desde la niñez temprana permite abrir las puertas a un mundo de posibilidades. Su imaginación puede llegar a lugares extraordinarios, y sentar las bases para el aprendizaje y la creatividad desde la infancia hasta la adultez. Desde la Fundación entendemos que la lectura y la literatura infantil son fundamentales para el desarrollo infantil, reforzar sus habilidades y potenciar sus talentos. Mientras más niños y niñas tengan acceso a estas experiencias, también aumentamos sus posibilidades de pensar, sentir y creer que pueden desarrollar al máximo sus capacidades”, subraya Martínez.

La buena noticia es que, según Román, “nunca es tarde” para exponer a los niños en edad temprana a la lectura. “Pero se les tiene que presentar como una actividad interesante y no académica”, indica y exhorta a que se varíe el repertorio temático de lecturas y que se lea en voz alta con pasión.
Durante las visitas en Caguas, el nuevo presidente de FAR, el licenciado Eduardo Negrón, aprovechó para conocer las sedes de ambas organizaciones aliadas de la institución mediante visitas guiadas.

“Algo que notamos en ambas escuelas es que los nenes fueron bien participativos, se nota que están acostumbrados a la lectura. Tú distingues cuando un niño es lector porque presta atención, hace preguntas, muestra interés y conecta. Obviamente, también hay que dar énfasis a lo que es la lectura dialogada, que no solamente leemos lo que está en el libro, sino que incluimos sonidos, movimientos y hacemos preguntas para que ellos también conecten con sus experiencias y las de sus familias. De esa manera sabemos cómo ellos están conectando”, subraya Román.
“Me parece extraordinario que la Fundación se haya unido al Maratón Puertorriqueño de Lectura este año”, añadió, de otra parte, Martínez, “pues nos permitió llegar a las comunidades que sirven nuestras organizaciones aliadas de una manera distinta, más directa, sensible y acogedora”.
“Formar parte del grupo de lectores durante nuestras visitas, me permitió conectar de otra manera. Leer es crecer. Y cuando se trata de nuestra niñez, la lectura es crucial para su crecimiento y desarrollo. Ver el entusiasmo y la ilusión de los más pequeños al escuchar cada oración y observar cada imagen en los libros, fue maravilloso y esperanzador”, asegura Martínez.
Para conocer cómo unirte a la Iniciativa Preescolar de FAR, visita fundacionangelramos.org/programa-ninez-temprana.
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