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Déjalos que se aburran

Coordinadoras de diversos programas que integran la Iniciativa Preescolar de la Fundación Ángel Ramos advierten sobre la importancia de que los pequeñines se las ingenien para divertirse.


Mano de niño en edad preescolar pintando una figura de cartón reciclado con colores vivos durante una actividad de artes visuales.
A juicio de las coordinadoras de la Iniciativa Preescolar de FAR, no basta con presentarles materiales, hay que darles el espacio libre para que decidan qué hacer con eso que tienen de frente y puedan experimentar y resolver problemas. 

El aburrimiento es un requisito para el desarrollo de los niños en todas sus edades, ¿de qué otra forma aprenderán a jugar, a resolver problemas o a incrementar su imaginación? Tu aportación valiosa al proceso radica en habilitarles espacios con materiales estimulantes que pueden ir desde reciclados -como cartón- hasta textiles, crayones o juegos con los que gestionar sus ideas.


“Los materiales tienen múltiples posibilidades. No es solamente que los niños hagan lo mismo que se les está enseñando, es que puedan ver más allá de lo que es un material y encontrar cómo integrarlo en su obra a su manera. Dentro de sus espacios, los cuidadores o maestros están atentos al aspecto económico, el tiempo disponible para usar los materiales, la cantidad de estudiantes, la limpieza al final, pero habrá reguero. Tienen que estar conscientes de que el reguero es parte de su desarrollo, no podemos brincar esa etapa porque es importante y de eso se trata, de exponerlos a lo que es táctil, a vivir la experiencia de conocer y sentir diferentes materiales”, alerta Odalis Gómez Báez, coordinadora del Programa de Integración de las artes visuales puertorriqueñas en el currículo preescolar, del Museo de Arte de Puerto Rico (MAPR).


Egresados del programa le confirman a Gómez que los talleres de arte que han podido implementar en los cuidos y ambientes les permiten, “salir de la rutina del día a día”. 

 

“Ahí ven cómo sus estudiantes se emocionan porque van a trabajar con materiales que nunca habían conocido, no habían tocado, ni conocían sus nombres con propiedad, inspirados en obras de artistas de Puerto Rico de quienes aprenden un poco; transmitir ese mensaje es lo que queremos”, indica Gómez sobre el valor de reconocer nuestras formas, colores, herramientas y creadores.


La era digital está al acecho del aburrimiento, arrasa con el ocio, con la atención y crea el deseo de siempre querer más.


Niño en edad preescolar explora una mesa de arena cinética con juguetes durante el Día de la Niñez en Río Piedras, actividad de la Iniciativa Preescolar de la Fundación Ángel Ramos.
Un niño disfruta de una pasada edición del Día de la Niñez en Río Piedras, espacio dedicado a resaltar las áreas más relevantes en el desarrollo de la niñez en edad temprana. 
“Vivimos una época en que las pantallas digitales están súper presentes, tanto la niñez como los adultos estamos sobre estimulados. Aunque siempre quieras tener ocupado a tu niño o niña, el aburrimiento es importante en algunas instancias porque permite que puedan desarrollar destrezas. Por ejemplo, de qué manera me puedo entretener sin estar dependiendo de que alguien me diga qué hacer todo el tiempo. Es importante tener procesos aburrimiento”, señala Kiana Pacheco, coordinadora del programa Alcanza, de la Universidad de Puerto Rico (UPR).

La especialista invita a que las actividades en los espacios de cuido o educativos sean del interés de los niños.  


“Los cuidadores deben conocer qué cosas les llaman la atención e involucrarlas en sus eventos educativos, que el proceso de clases sea intencional y cónsono para ellos. Pueden hacer votaciones entre lo que quieren aprender -por ejemplo, entre dinosaurios o el mar- para que se sientan parte en esa etapa del aprendizaje, se pueden tocar los temas en el orden que ellos expresen”, señala Pacheco.


Para la profesora Ruth Sáez Vega, directora del Centro para la Escritura, la Lectura y la Literatura Infantil (CELELI), también de la UPR, el aburrimiento se ha instaurado en la sociedad. Y combatirlo puede ser fácil: con un libro.


“Hoy todos están aburridos y, en parte, es por estar pegados a los equipos tecnológicos. Nuestros niños necesitan espacios de aburrimiento para que los lleven directo a la fase de creación. Si te dan siempre el aparatito tecnológico para que te calmes, no vas a crear nunca. Esto es bien peligroso porque estamos teniendo niños que llegan a los centros preescolares y hablan muy poco, tienen vocabulario limitado porque no cuentan con experiencias de diálogo”, señala Sáez, quien siempre apuesta a la lectura en voz alta a los niños.


“Me preocupa que cuando los niños vayan a un centro preescolar les pongan un vídeo de narración de cuentos, eso me parece altamente preocupante porque los emboba, no hacen pausas, no preguntan, no comenta nada, no hay interacción. Lo valioso cuando una maestra les lee a los nenes es la interacción que se da, es ese encuentro que ocurre entre los niños, la maestra y ese libro”, añade la profesora Sáez.


MÚSICA INFALIBLE


¿Otra receta para hacerle frente al aburrimiento? La música. En ella creen firmemente en el programa Despertar musical del Conservatorio de Música de Puerto Rico. 


“La música es una herramienta que estimula diferentes áreas del desarrollo, cuando hacemos música estamos cantando, nos estamos moviendo, estamos estimulando a los niños en general. Es difícil pensar que un niño en un tiempo de música, en una clase de nuestro programa se aburra en el proceso. Los niños disfrutan mucho el uso de los instrumentos, del movimiento y la música”, asegura Tania González, coordinadora de la iniciativa que comparte con maestros y cuidadores un abarcador currículo musical.


Grupo de maestras y cuidadoras participa en taller de artes visuales en el Museo de Arte de Puerto Rico como parte del entrenamiento del programa de la Iniciativa Preescolar de FAR.
Parte del entrenamiento de las maestras, cuidadoras y personal de centros de cuido —así como de toda la familia— es darse la oportunidad de también jugar con los niños y niñas y modelar el modo en que experimentan con objetos de manera creativa. 

“Estamos en tiempos complicados con lo que es el aburrimiento, es bien difícil competir con la tecnología porque no hay nada que cause esa satisfacción porque es inmediata y sin esfuerzo. Pero nosotros trabajamos la música alineada a alcanzar destrezas específicas de desarrollo, le enseñamos al maestro hacia dónde trabajar o cómo se llama lo que ya hace; esos conceptos musicales los llevamos a un aprendizaje consciente. Qué son los tempos, las dinámicas, el pulso fijo y cómo lo trabajo con mi niño y mi población sin ser músico. Les agregamos un manual de actividades, cómo organizarlas y hacerlas con nuestro repertorio”, sostiene González.


A esos minutos destinados a la música se les saca el máximo provecho.


“A lo mejor cantamos canciones que sabemos desde niños porque eran las que nos cantaban o porque vienen en la historia familiar, pero es mejor cuando te damos herramientas para que puedas hacerlo divertido, con actividades en las que además aprendemos conceptos como volumen y ritmo. No es complicado. Es importante llevarle esa información a los padres también porque, aunque a veces tenemos muchas cosas y los nenes se entretienen solos, con estos recursos la experiencia puede ser distinta en casa”, agrega Francelyn Figueroa Troche, directora de Despertar Musical.


Jane Cintrón Laboy, facilitadora del programa Aprendo de United Way Puerto Rico, comparte una recomendación para maestros en edad temprana que bien puede aplicar en casa.


 “Una de las cosas que enfatizamos con los maestros en nuestros módulos es la importancia de permitirles a los niños explorar, que ese ambiente esté organizado de manera que permita esa exploración libre y sin regaños, que el niño viva su experiencia. Si no tengo un ambiente seguro, rico en materiales apropiados, pues no voy a permitir, ni voy a facilitar la exploración, la curiosidad natural. El tema que trabajamos fuerte es el juego, lo presentamos desde dos dimensiones: la social y cognitiva. ¿Cómo los niños pueden relacionarse con otros niños y aprender de una manera divertida? El enfoque a los maestros es de ser guía y facilitador del aprendizaje, no ser un director”, indica Cintrón.


Sin importar la edad de tus niños, conversa sobre sus curiosidades e intereses y hagan juntos una lista de actividades. Viabiliza que puedan llevarlas a cabo porque así ganas por partida doble: acabas con el aburrimiento y fomentas el desarrollo de habilidades, nutres su creatividad y respaldas su autoestima. Encuentra actividades recomendadas por la Iniciativa Preescolar de FAR en farpr.org.

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