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Mariluz Serrano Ortiz: “Míralo como una herramienta”

El salón de clases cambió con la llegada de la inteligencia artificial generativa y la profesora invita a que la entrenes para que agilice tus procesos. 


Mariluz Serrano Ortiz fue la niña que a los 11 años tuvo una computadora de frente y quedó enamorada para el resto de su vida. Era quien la usaba, la arreglaba y le llevaba el paso al veloz ritmo de la tecnología en su familia. 



Conferenciante Mariluz M. Serrano habla frente a una pantalla durante una sesión sobre inteligencia artificial generativa y educación.
La Dra. Mariluz M. Serrano aboga por un acercamiento no punitivo al uso de la inteligencia artificial entre los estudiantes. Es decir, antes de condenarlo, indagar en por qué está sucediendo.

“Yo estuve desde mis 11 años frente a una máquina, a mí me apasiona la tecnología y cómo puede ayudar al ser humano. Siempre me ha encantado, desde chiquita, reparar esa computadora y llevar ese conocimiento para seguir haciendo cosas para los demás. Estudié en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, soy jerezana de principio a fin, estudié Educación comercial, hice un bachillerato en Gerencia de oficinas y en Comunicación empresarial. Me quedé en la UPR trabajando en el área administrativa, terminé mi maestría en Liderazgo educativo —ahí conozco los proyectos de Alcanza de la Iniciativa Preescolar de FAR—, y terminé un doctorado en Tecnología del aprendizaje. Cuando llega la pandemia por COVID-19 era parte del equipo que estaba adiestrando acerca de cómo utilizar Microsoft Teams a toda esta gente que le impusieron la educación a distancia”, repasa retos recientes. 


“La inteligencia artificial existe hace muchísimos años, pero a medida que fue saliendo la inteligencia artificial generativa me voló la cabeza. ¿Cómo yo podía conversar con esta herramienta y que me diera un conocimiento de vuelta o que me ayudara a argumentar o a estructurar un pensamiento que muchas veces me cuesta explicar? Yo me fasciné con el tema y seguiré enganchada siempre y cuando yo pueda mantener mi humanidad. El día en que mi humanidad no se pueda mantener con estos sistemas, ese será el día en que no la voy a usar más”, agrega convencida tras concluir el taller “IA en procesos educativos” ofrecido a recursos de los cinco programas de la Iniciativa Preescolar de FAR.


Serrano considera la IA como otra herramienta que, bien utilizada, eleva tu desempeño. Siempre sigue una máxima: “no es usar más tecnología, es usar tecnología para trabajar mejor”. ¿Cuál es el acercamiento idóneo a la inteligencia artificial?



Grupo de recursos educativos participa en un taller sobre inteligencia artificial en procesos educativos de la Iniciativa Preescolar.
La coordinadora de la Iniciativa Preescolar, Marelis Román, resaltó el valor de que las personas que trabajan e implementan en el salón de clases y el centro de cuido el conocimiento que se imparte desde la IP, tengan el espacio de intercambiar experiencias. 

“Recomiendo que converses con ella, que le pierdas el miedo a no hacerlo porque piensas que es un robot, que es una máquina. Lo sabemos, lo es, pero míralo como una herramienta y atrévete a conversar con ella. En la conversación, la IA va a recibir tu idea y te va a ayudar a estructurarla y organizarla. Y si la pagas, más todavía porque se va a quedar contigo el ‘wording’ (tus frases claves) en esa plataforma. Así que vas a perder un poco el miedo y vas a soltarte a la política de privacidad y vas a confiar un poquito. La IA que no pueda darte una referencia arbitrada o de dónde sacó la información, duda de ella”, invita Serrano, quien creó el chatbot TIHA (Tecnologías para la Inspiración y Humanización del Aprendizaje) dedicado a educadores. 


Dudar abre paso a un mejor discernimiento del texto provisto por la IA que quieras usar para enriquecer tu trabajo. “Duda y dedícate a estudiar cómo puedes conversar constantemente con la IA como si estuvieras haciéndolo con una asistente que tienes que entrenar, para que conozca tu trabajo y puedas recibir los resultados que necesitas”, señala.


La profesora Serrano ofrece cursos sobre integración de IA en la administración de empresas públicas y privadas. Sus alumnos universitarios han crecido sabiendo que la inteligencia artificial generativa se adentra cada vez más en la vida cotidiana. Aprender a identificar lo confiable es indispensable.


“Como docentes siempre tenemos que pedirles a los estudiantes la verificación de las fuentes que están proveyéndoles esas herramientas. Sobre todo, que nosotros conozcamos cuáles están dándole información a ellos que pudiera ser errónea. El docente tiene un reto mayor porque ahora no es transferir, es ¿existe ChatGTP? Déjame conocerla bien para entonces crear con inteligencia artificial la manera en que mis estudiantes no la tengan que utilizar; es usar la misma IA para sacar a mis estudiantes del error, de la dependencia, lograr que comiencen a aprender cómo se usan otras herramientas. Que digan, ‘yo usaba ChatGTP, pero no conocía Perplexity, por ejemplo, o Notebook, y que pierdan el temor de combinarlas. Y que sepan que al combinarlas es que van a encontrar la riqueza porque cada herramienta funciona para cosas distintas”, señala Serrano.


“TIENEN QUE SABER ARGUMENTARLO”


En su salón de clases, ningún estudiante “se resiste a la IA porque les facilita” el aprendizaje. “Ahora, cuando ellos están entregándome algún trabajo tienen que poder defenderlo, tienen que saber argumentarlo”, puntualiza Serrano.


La profesora no es partidaria del castigo drástico a los alumnos cuando descubre respuestas en sus trabajos que, “se ve de un avión”, fueron creadas exclusivamente por la IA.


“Si veo que un estudiante hizo un copy y paste, mi deber como docente es sentarlo y entrevistarlo. ‘¿Qué te está pasando?’ A veces los estudiantes hacen ghosting y entregan los trabajos a destiempo, después de la fecha límite. Lo básico es preguntarle si está bien, si atraviesa un mal momento. ‘Necesito hablar contigo porque esta tarea fue entregada por ChatGTP, ¿qué te pasó?’. El 100% asume su responsabilidad, lo he visto, lo estamos estudiando, lo estamos visibilizando. El estudiante se retracta y te pregunta cómo lo puede hacer diferente. Le digo, ‘siéntate y lee, ¿qué no estás entendiendo?’ y ahí te dicen lo que les sucede. ‘A mí me gustaría explicarlo de otra manera’, te cuentan, y usan otras vías como audio o vídeo”, expone Serrano.


A partir de ese hallazgo, “empiezo a crear mis clases con toda esa diversidad de opciones”, dice la educadora universitaria, consciente de que “no todos los estudiantes saben hacer un buen ensayo analítico y defenderlo”.  “Hay distintas maneras de crear y consumir el contenido discutido al entregar el trabajo”, dice comprometida en lograr su objetivo: que sus alumnos aprendan.


Serrano y sus colegas han presentado hallazgos de sus investigaciones —recientemente en Costa Rica— sobre el uso de la inteligencia artificial en la educación superior y a distancia, y cómo se pueden humanizar estas tecnologías.


“En el futuro espero que podamos argumentar, que podamos defender lo que estamos conociendo de la inteligencia artificial. Que nosotros podamos decir, ‘esto funciona para esto’ y la podamos poner al servicio de los demás en las diferentes ramas, como educadora vislumbro eso, que esa sea nuestra cualidad y que a través de la creatividad pongamos al servicio más y más programas que puedan ayudar al planeta de múltiples formas. Esa es mi visión y mi misión, llevar esa semilla. Después de ahí, esto seguirá creciendo porque es inevitable”, dice antes de terminar.


Para conocer más sobre su labor, visita https://www.profmariluzserranoortiz.com.


Fotos / Javier del Valle


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