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“Es un problema de diseño, no individual”

El IDJ presenta una investigación que muestra cómo un aumento salarial puede redundar en una menor estabilidad económica para familias en Puerto Rico, al perder beneficios esenciales en vivienda, salud y asistencia nutricional.


Portada del resumen extendido del estudio Entre la espada y la pared, del Instituto del Desarrollo de la Juventud, sobre la caída abrupta de beneficios gubernamentales y la movilidad económica en Puerto Rico.
El estudio indaga en los programas de Asistencia Nutricional (PAN), Medicaid–Plan Vital, vivienda pública y el Programa de Ayuda Temporal para Familias Necesitadas (TANF-C).

Trabajar o no trabajar: para algunos puertorriqueños la decisión no es tan simple. El dilema radica en la pérdida de beneficios de asistencia del gobierno a la que se exponen en caso de integrarse a la fuerza laboral del país. El Instituto del Desarrollo de la Juventud (IDJ) convirtió en prioridad documentar ahora una situación de la que se ha escuchado por años, especialmente cuando se vive una disminución en los respaldos económicos gubernamentales.


Los hallazgos del análisis “Entre la espada y la pared: la caída abrupta de beneficios del gobierno y la movilidad económica de las familias en Puerto Rico”, fueron compartidos el 6 de mayo en el Teatro de la Escuela de Derecho de la Universidad Interamericana. La investigación fue realizada por las doctoras, María E. Enchautegui Román y Enid M. Rosario Ramos junto a Caridad A. Arroyo Quijano y Vallerie Blakely Vallecillo. 


Ana Teresa Toro, oficial de comunicaciones de la Fundación Ángel Ramos, fungió de presentadora en el evento en el que además participaron Estela Reyes, directora de abogacía del IDJ; Ciení Rodríguez, exsecretaria del Departamento de la Familia y colaboradora del Centro CRECE y Rossana Torres Pizarro, presidenta del Centro para una Nueva Economía. 


“Entre la espada y la pared” revisa los programas de Asistencia Nutricional (PAN), Medicaid–Plan Vital, vivienda pública y el Programa de Ayuda Temporal para Familias Necesitadas (TANF-C). Las investigadoras del estudio hallaron que aún aumentos pequeños en ingresos pueden activar reducciones desproporcionadas en beneficios, en algunos casos mayores al ingreso adicional recibido por el hogar. 


La doctora María E. Enchautegui Román, Opportunity Fellow del IDJ, presenta los hallazgos del informe sobre la caída abrupta de beneficios en Puerto Rico durante el evento celebrado en la Universidad Interamericana.
La Dra. María Enchautegui Román, Opportunity Fellow del IDJ, presentó el informe en el que fungió como una de las investigadoras.

Los hallazgos deben contemplarse en el contexto de que el 52% de los niños y niñas viven en pobreza en el país y la participación laboral se mantiene en 45%. El IDJ puntualiza que el diseño de estos programas cobra un rol determinante en las decisiones económicas de las familias. Lejos de ser un fenómeno aislado, el análisis confirma que la caída abrupta de beneficios es una realidad estructural que influye directamente en la participación laboral y la estabilidad económica. El reto es compartido con otras jurisdicciones de Estados Unidos.


“Cuando aceptar un aumento salarial puede poner en riesgo vivienda, salud o alimentación, las decisiones que toman las familias no son irracionales; son decisiones de protección. Ese tipo de dilema revela una falla en el diseño del sistema y una barrera real para la movilidad económica de las familias en Puerto Rico”, expresó Sarah Vázquez Pérez, directora ejecutiva del IDJ.

“AJUSTAR LO QUE YA TENEMOS”


El diseño de los programas revisados en la investigación tiene sus particularidades contratantes. Las investigadoras del IDJ encontraron que mientras PAN incorpora

mecanismos que permiten transiciones graduales hacia el empleo, otros programas como TANF-C presentan pérdidas abruptas de beneficios ante aumentos de ingreso. En el caso de vivienda pública, el aumento en la renta puede representar un cambio significativo en la carga económica del hogar.

La analista de investigación Caridad Arroyo Quijano, coautora del estudio, expone los hallazgos testimoniales sobre el impacto de la pérdida de beneficios en familias de Puerto Rico.
La analista de investigación Caridad Arroyo Quijano, una de las autoras, explicó los aspectos testimoniales del estudio.

“Es esencial enfatizar que la caída abrupta de beneficios tiene soluciones viables. Por ejemplo, nuestra investigación revela que ya existen diseños de programas, como lo es el PAN, que suavizan esta caída con procesos de transición graduales y mayores deducciones de ingreso. Por otro lado, existen modelos de servicio, tanto en Puerto Rico, como en otras jurisdicciones en Estados Unidos, que ofrecen un manejo de caso centrado en la familia. Estos modelos entienden la importancia de ofrecer un acompañamiento a las familias que reconozca sus aspiraciones y deseo de progresar, que ofrezca información clara y precisa sobre la relación entre el ingreso y los beneficios, y que vea la movilidad económica de las familias como un compromiso ético con el desarrollo del país. Las herramientas existen; hay que ponerlas al servicio de las familias”, resaltó la doctora Enid Rosario Ramos, asociada de investigación del IDJ y una de las autoras de este informe.


Las participantes de los grupos focales describieron experiencias concretas asociadas con aumentos en la renta de vivienda pública, reducciones en beneficios nutricionales y el riesgo de perder cubierta médica al sobrepasar los límites de elegibilidad. Según datos de la Encuesta Socioeconómica de Familias con Menores en Puerto Rico (ESeFaM) 2024 del IDJ, el 29% de las familias con menores e ingresos de hasta $35,000 anuales participa en tres o más programas de asistencia gubernamental al mismo tiempo, lo que amplifica el impacto cuando varios beneficios se reducen de forma simultánea.


Sarah Vázquez Pérez, directora ejecutiva del Instituto del Desarrollo de la Juventud, habla sobre la urgencia de atender la caída abrupta de beneficios como barrera para la movilidad económica en Puerto Rico.
La directora ejecutiva del IDJ Sarah Vázquez urgió a las agencias correspondientes y a los medios de comunicación a utilizar el estudio en su gestión diaria y como herramienta de planificación.

“Este es un asunto urgente de política pública. El diseño de los programas en Puerto Rico tiene un impacto directo en las decisiones de las familias y en sus oportunidades de progreso. No podemos seguir hablando de empleo, pobreza y desarrollo económico sin atender ese efecto en la vida real de las personas. Existen medidas que pueden implementarse desde ahora para reducir estas barreras y mejorar resultados. No se trata de empezar de cero, sino de ajustar lo que ya tenemos para avanzar en la reducción de la pobreza, la movilidad económica y el desarrollo del archipiélago. Atender esta barrera es una decisión de política pública y también una apuesta por el desarrollo económico del país”, indicó Estela M. Reyes Rodríguez, directora de Abogacía del IDJ.


¿Qué recomienda el IDJ? Se invita a la revisión del diseño actual de programas de protección social ya que puede desincentivar el ingreso a la fuerza laboral.

 Entre sus propuestas para atender la situación figura el establecimiento de periodos de gracia al comenzar a trabajar, la implementación de reducciones escalonadas en los beneficios, el fortalecimiento de la coordinación interagencial y el desarrollo de herramientas que permitan a las familias anticipar cómo cambios en sus ingresos afectarían su elegibilidad.


Ana Teresa Toro, oficial de comunicaciones de la Fundación Ángel Ramos y la Revista Oenegé, presenta el evento de divulgación del estudio Entre la espada y la pared del IDJ en la Universidad Interamericana de Puerto Rico.
La oficial de Comunicaciones de FAR, Ana Teresa Toro, fungió como maestra de ceremonias de la actividad.

Fotos / Javier del Valle


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