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En 8 años: aumentan donativos al tercer sector en Puerto Rico

Informe del Instituto de Estadísticas y la UPR revela que los donativos deducidos en planillas superaron los $329 millones en 2023.



Manos de varias personas reunidas como símbolo de solidaridad y apoyo al tercer sector en Puerto Rico.
Una de las conclusiones más importantes del estudio es el hecho de que han logrado documentar la cultura de apoyo y solidaridad que existe en la isla, un factor que permite medir y potenciar el comportamiento filantrópico en el país.

¿Por qué es importante identificar el comportamiento de los donantes en Puerto Rico? ¿Por qué es valioso tener un retrato como el que brindan las cifras contenidas en el nuevo Informe de Generosidad 2015-2023? Porque se comprueba que no solo el gobierno aporta al tercer sector en el país, si no que además el ciudadano promedio respalda organizaciones sin fines de lucro en cuyas misiones creen. Contemplarlos en sus planes de crecimiento se convierte en un requisito.


El Instituto de Estadísticas de Puerto Rico y la Escuela Graduada de Administración Pública (EGAP) de la Universidad de Puerto Rico (UPR) publicaron el nuevo “Informe de Generosidad 2015-2023”, análisis que revela un crecimiento sostenido en los donativos monetarios reportados por contribuyentes en Puerto Rico durante los pasados ocho años.


Elaborado a partir de datos oficiales del Departamento de Hacienda sobre deducciones reclamadas por donativos a organizaciones sin fines de lucro, el informe refleja que el total de donativos monetarios aumentó de $139.5 millones en 2015 a $329.8 millones en 2023, lo que representa un incremento acumulado de 136.5%.


“Se descansa en que el gobierno es el que da una cantidad sustancial de fondos a las organizaciones, y podemos ver que el individuo también tiene un interés y una contribución grande en su fortalecimiento. Porque si tú lo informas en las planillas contributivas, es porque estás contribuyendo a organizaciones sin fines de lucro que están incorporadas, que tienen una razón de ser y están en completa legalidad. Eso quizás quita un poquito esa mirada de que las sin fines de lucro solamente pueden apoyarse en fondos del gobierno”, expone la doctora Luz Mairym López Rodríguez, catedrática asociada de la EGAP y gestora del proyecto que contó con el apoyo de Omar Álvarez González, ayudante de proyectos estadísticos del Instituto.


“Se descansa en que el gobierno es el que da una cantidad sustancial de fondos a las organizaciones, y podemos ver que el individuo también tiene un interés y una contribución grande en su fortalecimiento”.Dra. Luz Mairym López Rodríguez

A partir del año 2011, el Código de Rentas Internas de nuestro país permite la deducción en la planilla contributiva de un 100% de la cantidad donada a organizaciones sin fines de lucro elegibles. 


“En muchas jurisdicciones del mundo existen esfuerzos para medir y documentar el ecosistema de generosidad. En Puerto Rico todavía hay poca información estadística sobre este tema, por lo que este informe representa un paso importante para generar datos comparables y aportar una nueva dimensión al análisis económico y social de Puerto Rico”, expresó el doctor Orville M. Disdier Flores, director ejecutivo del Instituto de Estadísticas, en un comunicado de prensa. 


La doctora López asistía a encuentros como los que gestiona el International Society of Third Sector Research -donde ha desarrollado alianzas con pares en el Caribe y Latinoamérica- y notaba que, si bien Puerto Rico cuenta con un tercer sector sólido, no se insertaba en la conversación. Buscando crear un perfil del donante, hace unos dos años la educadora contactó al capítulo local de la organización Giving Tuesday y solicitó datos sobre las donaciones que recibían. Luego ganó una beca de Giving Tuesday global para comenzar a indagar en el tema de la generosidad en Borinquen y generar datos locales. Después tocó la puerta del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico, le propuso repetir la iniciativa y ampliarla.


“El director acogió favorablemente mi propuesta, ahí me asignan a Omar y empezamos; ellos tienen datos o, por lo menos, tienen más accesibilidad para hacer los requerimientos al Departamento de Hacienda, que son quienes principalmente tienen los datos. Comenzamos a hacer este trabajo. Yo les di unas ideas de las cosas que quería obtener,  tomando como base informes de otros países y reconociendo que era una información limitada para llegar a ese nivel”, expone López.


“Teníamos que comenzar con algo y luego poder hacer estudios comparativos. Esto es una fotografía que se puede ir mejorando y fortaleciendo, entonces podemos hacer estudios comparables con otros países para ver qué posición tenemos, si el perfil de acá es similar al de otros países latinoamericanos y luego entonces tratar de escalar a otro nivel”, subraya la profesora sobre las capas de información.


Destaca el caso de México, país que incluye preguntas sobre generosidad en su censo. Considerando los márgenes de error, cuentan con múltiples variables para retratar la generosidad a nivel individual, corporativo, en las planillas contributivas y el impacto del voluntariado, entre otros indicadores que dibujan un perfil más amplio.


Para la investigadora resulta fundamental que las organizaciones no gubernamentales tengan la certeza de que, “también que hay otras formas de impactar y de buscar apoyos, sin descansar solamente en los fondos de gobierno”.


“Yo tenía una idea de lo que iba a resultar, y resultó. Esto se mide dos años antes del huracán María y luego de María, y uno no tiene la evidencia que nos diga cómo es que va creciendo la generosidad a partir de la necesidad de un pueblo. Eso no está aquí escrito específicamente, pero a pesar de que el discurso es que la economía está mala, el donante individual, a pesar de que quizás tenga dificultades económicas, ha aumentado las aportaciones y los donativos a las organizaciones. Así que hay unas contradicciones de ideas, del discurso que uno escucha siempre de que todo está mal pero, si tengo, como quiera está mi compromiso con estas entidades que uno apoya, que sabe que están haciendo un buen trabajo, esa inversión se ve directamente y se ve el crecimiento”, señala la profesora y puntualiza que el aumento ocurre aún cuando ha disminuido la población en el país.


“Uno tiene que seguir este análisis después con mayor profundidad”, pide la investigadora.


“Quizás con esta información las organizaciones pueden ver que el taller puede ser el individuo, que pueden formalizar y hacer buenas campañas sobre lo que hacen y sus resultados para potenciar las donaciones, sin olvidar que la población es diversa y no toda está activa en redes sociales”, abunda. 


ASÍ LO HICIERON 


El Informe de Generosidad comenzó a trabajarse en mayo del 2025 con la búsqueda de información, la solicitud de datos al Departamento de Hacienda y el análisis de la información cruda compartida. Tras la edición de datos contradictorios y el refinamiento de gráficas, ya entre febrero y marzo de 2026 se brindaba la mirada final al análisis. Se publicó cuando acababa el pasado semestre universitario.


“No he podido conversar mucho con mis colegas sobre el estudio, pasará cuando comiencen las clases de nuevo. En agenda tengo tocar otras puertas para ampliar la investigación”, anticipa aludiendo a Estudios Técnicos, entre otras entidades, con las que anhela realizar alianzas colaborativas.


Dra. Luz Mairym López Rodríguez, investigadora del Informe de Generosidad 2015-2023 en Puerto Rico.
Dra. Luz Mairym López Rodríguez, catedrática asociada de la Escuela Graduada de Administración Pública (EGAP) de la Universidad de Puerto Rico y gestora del proyecto

“Podemos darle otras vías a la investigación porque sé que tienen potencial y no quedarnos solo en la generosidad basada en los números de las contribuciones, sino buscar otros mecanismos para obtener más datos del comportamiento de donación e incluir al voluntariado. Es importante visibilizar cómo aportan económicamente las sin fines de lucro en Puerto Rico. Hay una oportunidad también de indagar por qué si la población disminuye, uno busca lo racional de que también probablemente la cantidad de personas que va a ser contribuyente y donante va a disminuir, no obstante, aumentó. Se pueden hacer muchas cosas más a profundidad”, insiste la especialista.


Poder identificar las prácticas consistentes de donación es el siguiente objetivo. Por ejemplo, un análisis más amplio sobre los patrones de donación en Puerto Rico contemplaría cuál es el tipo de organización y causa más favorecida o si se realizan muchas donaciones pequeñas versus una grande al año, entre otras interrogantes. Para ello, López destaca que necesitarían, “que Hacienda nos provea el anejo en donde se detalla a las organizaciones que se le donan y cuánto se dona, porque solo tenemos los totales de donaciones”.


“Este informe confirma que en Puerto Rico existe una cultura de apoyo y solidaridad que merece ser documentada y estudiada con mayor profundidad. Estos datos permiten comenzar a medir el comportamiento filantrópico de Puerto Rico, utilizando información oficial y comparable”, culminó la profesora López.


La investigación está disponible en: Informe de Generosidad 2015-2023.

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